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miércoles, 4 de julio de 2012

Hay que leerlo tres veces.

Yo no soy mis pensamientos sino el que observa mis pensamientos.

Lo había leído y escuchado muchas veces, pero fue hace poco cuando comprendí de verdad su gran utilidad para cuando nos asaltan pensamientos dañinos, fruto del pasado o de emociones mal registradas.
La mente ese órgano tan complejo y que tantas malas jugadas nos puede hacer, tenemos que combatirla y una de tantas maneras es esta, darte cuenta de que eso que piensas o sientes ahora ya no va contigo no eres el tu de ese momento.
Ahora eres  tan solo el que observa esos pensamientos, pero no tu yo de aquí y ahora transformado.No le des ni bola.
Abrazo

2 comentarios:

  1. Y qué hacemos con los pensamientos buenos??
    Nos los creemos??

    Pues no, tampoco, son los mismos impostores con distinto traje.
    Ni tú ni yo somos ellos, por lo tanto taampoco les demos bola!!!!

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  2. El observador silencioso.... Buena reflexión. Gracias, Sergio.

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